Entre sus principales bondades, destacan:
- Limpieza rápida: puedes usar cualquier producto para limpiar superficies de cristal, en pocos minutos tendrás un espacio higiénico, seguro y presentable..
- Durabilidad: El grosor del vidrio templado ofrece durabilidad y resistencia de hasta 8 veces mayor a la de los cristales comunes.